El Brillo del Oro: La Posible Moneda BRICS y su Impacto en el Dólar
El grupo BRICS está considerando una moneda respaldada por oro, desafiando la dominancia del dólar. Han adquirido oro activamente, indicando una posible 'desdolarización'. Mientras algunos ven esto como revolucionario, hay escepticismo debido a la falta de detalles concretos.
El debate sobre una moneda BRICS respaldada en oro dejó de ser especulación en octubre de 2025. Mientras el oro cotizaba por encima de los 4.800 dólares la onza en abril de 2026 y el dólar estadounidense perdía peso en las reservas globales, el bloque BRICS —ya con 11 miembros plenos y 10 socios— puso en marcha el primer prototipo funcional de una unidad de liquidación respaldada en oro: "The Unit". ¿Estamos ante el principio del fin de la hegemonía del dólar o ante otra tormenta mediática sin consecuencias reales? Este análisis separa las cifras verificables del ruido.
El nuevo mapa BRICS: ya no son cinco, son once (y sumando)
El acrónimo original —Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica— se ha quedado corto. Desde el 1 de enero de 2024, el bloque incorporó a Egipto, Etiopía, Irán y Emiratos Árabes Unidos como miembros plenos. Indonesia formalizó su ingreso en enero de 2025 y Arabia Saudita completó su proceso de adhesión en julio de 2025, con formalización plena prevista para enero de 2026. El resultado: once economías que representan aproximadamente el 45% de la población mundial y más del 35% del PIB global medido por paridad de poder adquisitivo.
A ese núcleo duro se suma un segundo anillo creado en la cumbre de Kazán de 2024: los países socios. Diez naciones ya ostentan este estatus —Bielorrusia, Bolivia, Cuba, Kazajistán, Malasia, Nigeria, Tailandia, Uganda, Uzbekistán y Vietnam— y permite una integración gradual sin exigir membresía plena inmediata. India ocupa la presidencia rotatoria en 2026 y organizará la XVIII Cumbre BRICS en Nueva Delhi en septiembre, bajo el lema "Construyendo Resiliencia, Innovación, Cooperación y Sostenibilidad".
Esta composición ampliada no es anecdótica para el tema que nos ocupa. Con Arabia Saudita, Emiratos Árabes Unidos e Irán en la mesa, el bloque ahora abarca a tres de los principales exportadores mundiales de crudo. Cualquier sistema de liquidación alternativo al dólar que involucre al petróleo —el famoso "petrodólar" que sostuvo al billete verde durante medio siglo— adquiere otro peso. Para entender el contexto histórico, puedes revisar nuestro artículo sobre las economías emergentes del grupo BRICS y el análisis sobre la expansión de la alianza BRICS.
"The Unit": el primer prototipo de moneda digital respaldada en oro
El 31 de octubre de 2025, el Instituto de Investigación de Sistemas Avanzados (IRIAS, vinculado a la Academia de Ciencias de Rusia) lanzó un piloto técnico de un instrumento de liquidación digital llamado "The Unit". La arquitectura es reveladora:
- 40% respaldo en oro físico, almacenado en bóvedas diversificadas dentro de los países miembros (no centralizado).
- 60% en una cesta de divisas BRICS ponderada por igual: real brasileño, yuan chino, rupia india, rublo ruso y rand sudafricano.
- Emisión inicial de 100 Units, cada uno vinculado a 1 gramo de oro el día del lanzamiento.
- Infraestructura blockchain sobre la red Cardano, con ajuste diario del valor en función del comportamiento de la cesta frente al oro.
Para el 4 de diciembre de 2025, las fluctuaciones del mercado ya habían movido el valor del Unit a 0,9823 gramos de oro, demostrando que el mecanismo responde a condiciones reales. Esta es precisamente la característica que diferencia a "The Unit" de propuestas anteriores: no es una promesa política, es código en producción. Si te interesa la intersección entre tecnología financiera y activos tradicionales, nuestro artículo sobre blockchain y tecnología financiera aporta contexto.
Lo que The Unit NO es (y conviene tener claro)
Aquí es donde la prudencia separa al inversor del titular sensacionalista. The Unit, a fecha de abril de 2026, presenta cuatro limitaciones que no deberían ignorarse:
- No es una política oficial BRICS adoptada. Es una iniciativa de IRIAS, no un mandato de los ministros de finanzas del bloque. Las declaraciones oficiales confirman interés en instrumentos respaldados por commodities, pero no hay adopción formal.
- No es una moneda de curso legal. Es un instrumento de liquidación para comercio transfronterizo entre bancos centrales y tesorerías. Los ciudadanos no pueden comprar un café con Units.
- No sustituye a las monedas nacionales. Convive con el yuan, la rupia, el rublo y el resto.
- No tiene fecha de adopción a gran escala. Los analistas calculan que el período 2026-2027 se centrará en desarrollo de infraestructura, regulación y expansión limitada. Cualquier adopción significativa antes de 2030 depende de factores políticos que aún no están alineados.
Dicho esto, ignorar el prototipo sería miope. Como señaló el economista ruso Yevgeny Biryukov, el oro funciona para los BRICS como seguro contra sanciones y como activo tangible reconocido durante milenios. Y la infraestructura de pagos BRICS Pay, que ya lleva más de un año operativa, registró un crecimiento del 37% en el comercio intra-bloque en los últimos doce meses. Algo se está moviendo, aunque no tenga la forma que los titulares sugieren.
El oro como arma estratégica: los números que importan
Mientras los analistas debaten si el dólar está en peligro, los bancos centrales del mundo —especialmente los BRICS— han respondido con hechos. Los datos del World Gold Council y del FMI dibujan una foto difícil de discutir:
- Los bancos centrales globales añadieron 1.044,6 toneladas métricas de oro a sus reservas en 2024, cerrando el tercer año consecutivo por encima de las 1.000 toneladas —el período de compra sostenida más largo de la historia moderna.
- Los BRICS controlan aproximadamente el 50% de la producción mundial de oro a través de sus miembros y socios estratégicos. Solo China produjo 380 toneladas en 2024 y Rusia otras 340.
- Entre 2020 y 2024, los bancos centrales de los países BRICS compraron más del 50% del oro adquirido globalmente.
- Rusia lidera las reservas del bloque con cerca de 2.335 toneladas, seguida muy de cerca por China con aproximadamente 2.305 toneladas. Juntos suman el 74% de las reservas BRICS y alrededor del 15% de las reservas globales.
- El Banco Popular de China sumó oro durante 13 meses consecutivos hasta noviembre de 2025, pese a los precios récord.
- La encuesta 2025 del World Gold Council reveló que el 95% de los bancos centrales —récord histórico— espera que sus reservas de oro aumenten en los próximos 12 meses.
El mensaje es inequívoco: los bancos centrales, sobre todo los emergentes, están diversificando reservas hacia el oro a un ritmo sin precedentes. Y lo hacen con los precios más altos de la historia, lo que demuestra convicción estratégica, no oportunismo táctico. Para profundizar en el activo, nuestra guía para invertir en oro y el análisis específico sobre la posible moneda BRICS y su impacto en el dólar complementan este panorama.
¿Qué le está pasando realmente al dólar?
Aquí conviene abandonar los eslóganes y leer los datos de la Currency Composition of Official Foreign Exchange Reserves (COFER) del FMI, que es la referencia objetiva sobre reservas globales. La foto en el tercer trimestre de 2025, el dato más reciente al momento de escribir:
| Moneda | % Reservas globales (Q3 2025) | Tendencia |
|---|---|---|
| Dólar estadounidense | 56,92% | Bajada gradual desde 71,19% (1999) |
| Euro | 20,33% | Ligeramente al alza |
| Yen japonés | 5,82% | Estable |
| Yuan chino | 1,93% | Sin despegar |
| Otras (AUD, CAD, CHF, etc.) | ~20,82% | Al alza |
La narrativa predominante —"el dólar está cayendo estrepitosamente"— merece un matiz importante. Gran parte del descenso del dólar en 2025 se explica por efectos de tipo de cambio: cuando el dólar se debilita frente a otras divisas, la valoración en dólares de las reservas denominadas en otras monedas sube automáticamente, sin que ningún banco central haya movido un céntimo. El FMI, al ajustar por esos efectos cambiarios, concluye que la cuota real del dólar no ha caído tanto como sugieren las cifras brutas.
Dicho esto, la tendencia estructural es real: el dólar pasó del 72% en 2001 al 56,92% actual. No hablamos de un colapso, sino de una erosión lenta en favor de una mayor diversificación, sobre todo hacia divisas más pequeñas (dólar australiano, canadiense, franco suizo) y hacia el oro. Cabe señalar que la acumulación de oro en China, Rusia y Turquía sí ha ido acompañada de reducción de reservas en dólares, pero esto no se generaliza al resto del mundo.
La paradoja del oro en las reservas
Un dato que suele malinterpretarse: la participación del oro en las reservas oficiales globales ha pasado de menos del 10% en 2015 a más del 23% en 2025. Esto suena a gran rotación… pero en realidad refleja sobre todo el aumento del 200% en el precio del oro. La cantidad física de oro en manos de bancos centrales solo ha aumentado algo menos del 10% en el mismo período. Es decir, los bancos centrales no han vendido dólares para comprar oro masivamente; más bien han mantenido sus posiciones de oro mientras el precio se multiplicaba.
El precio del oro y las proyecciones que mueven a los grandes
A fecha del 20 de abril de 2026, el oro al contado se situaba por encima de los 4.805 dólares por onza troy, tras haber superado los 4.689 dólares en un máximo histórico intradiario el 19 de enero de 2026. La rentabilidad anual de 2025 superó el 60%. Las proyecciones de los grandes bancos para el resto de 2026 son notablemente alcistas:
- JPMorgan: objetivo de 6.300 dólares/oz hacia finales de 2026, con escenario base cerca de 5.000 dólares en Q4.
- UBS: 5.200 dólares a junio, 5.900 dólares a finales de 2026.
- ANZ: 5.800 dólares para el segundo trimestre.
- Goldman Sachs: escenarios sesgados al alza, mencionando hasta 8.650 dólares para Q4 2027 en hipótesis alcista.
Los motores fundamentales que sostienen esta tesis son cuatro: compras estructurales de bancos centrales, flujos récord hacia ETFs de oro (222 toneladas solo en Q3 2025), recortes de tipos de la Reserva Federal anticipados por el mercado, y riesgo geopolítico persistente. Cualquier inversor que decida ignorar estos datos al construir cartera debería justificar muy bien su razonamiento.
La postura escéptica: por qué no todo es oro lo que reluce
Un análisis honesto exige dar voz a los críticos. Firmas como Fisher Investments argumentan que el impacto real de "The Unit" está sobrevalorado por varias razones:
- Los BRICS no son un bloque cohesionado. No existe alianza formal ni acuerdo comercial común. Sus economías van desde economías abiertas con tipo de cambio flotante hasta regímenes con controles estrictos de capital (China), pasando por sistemas mixtos.
- Los BRICS comercian masivamente con EE.UU.. En 2024, Estados Unidos fue el segundo origen más importante de importaciones para Brasil y China, y el cuarto para India y Sudáfrica. Esas transacciones requieren dólares.
- Tensiones internas reales. India y China mantienen disputas fronterizas. India se distanció públicamente de algunas posiciones del bloque en febrero de 2026. El yuan chino, que compite con The Unit, es promovido activamente por Pekín para internacionalización.
- Profundidad de mercado. El mercado del dólar tiene una liquidez diaria que ningún sistema alternativo puede replicar a corto plazo. Los tesoros estadounidenses siguen siendo el activo líquido de referencia global.
Thorsten Polleit, economista jefe de Degussa, ya advirtió en su día una cuestión técnica decisiva: para que una moneda sea verdaderamente equivalente al oro, debería ser convertible en oro físico a demanda. Y eso exige una disciplina institucional y una confianza entre emisor y tenedor que los BRICS, con sus tensiones internas, están lejos de garantizar.
Implicaciones prácticas para el inversor en 2026
Si se aceptan los hechos —bancos centrales acumulando oro, dólar erosionándose lentamente, proyectos de desdolarización avanzando pese a sus limitaciones—, ¿cómo se traduce esto en una cartera? Algunas consideraciones tácticas:
1. Asignación a oro: entre el 5% y el 15%
Morningstar y la mayoría de consultores sugieren no exceder el 15% en oro dentro de una cartera diversificada. Para el inversor conservador, un 5-10% proporciona cobertura sin renunciar al resto del retorno del mercado. Vehículos principales: ETFs de oro físico (como GLD o IAU), oro físico en bóveda, y acciones de mineras para quienes buscan apalancamiento operativo al precio. Nuestro artículo sobre los mejores ETFs puede servir como referencia metodológica.
2. Exposición a mercados emergentes con enfoque selectivo
Si la tesis multipolar se consolida, los mercados emergentes —especialmente India, Indonesia y parte de Oriente Medio— podrían beneficiarse del reequilibrio del capital global. Conviene estudiar opciones como invertir en India o los mejores ETFs para invertir en Brasil. Cuidado con el riesgo divisa y la volatilidad política, que sigue siendo elevada.
3. Plata y mineras como amplificador
En un escenario alcista para el oro, la plata suele comportarse con mayor beta: movimientos más amplios tanto al alza como a la baja. Las mineras aurífera, por su parte, ofrecen apalancamiento operativo —cada dólar adicional en el precio del oro se traduce en incrementos desproporcionados en el beneficio neto—, pero incorporan riesgo de ejecución, geopolítico y de management.
4. Diversificación de divisas
Para carteras de mayor tamaño, una diversificación hacia franco suizo, yen japonés o incluso una pequeña exposición a yuan offshore puede aportar robustez frente a escenarios de debilidad estructural del dólar. Los CBDCs en desarrollo —recuerda nuestra cobertura sobre el CBDC del Banco Nacional Suizo— añaden una dimensión tecnológica relevante al debate monetario.
5. Bitcoin como activo no correlacionado
El debate oro vs. Bitcoin como "oro digital" sigue vivo. Lo que pocos discuten es que ambos son activos no correlacionados con la deuda soberana y las divisas fiat tradicionales, por lo que cumplen funciones de cartera similares aunque con perfiles de riesgo muy distintos. Para un marco de decisión útil, revisa el análisis sobre el momento para invertir en Bitcoin.
Preguntas frecuentes (FAQ)
¿Existe ya una moneda BRICS oficial?
No. Lo que existe es un prototipo en fase piloto llamado "The Unit", lanzado en octubre de 2025 por el instituto ruso IRIAS, más un sistema de pagos (BRICS Pay) operativo desde 2024 que facilita liquidaciones en divisas locales. Ninguno sustituye al dólar a día de hoy.
¿Qué respalda exactamente a "The Unit"?
Una cesta formada por 40% oro físico y 60% divisas BRICS (real, yuan, rupia, rublo y rand, ponderadas por igual). El valor del Unit se ajusta diariamente según el comportamiento de esa cesta frente al precio del oro.
¿Cuánto ha bajado realmente la cuota del dólar en las reservas globales?
Del 71,19% en el primer trimestre de 1999 al 56,92% en el tercer trimestre de 2025, según datos del FMI (COFER). Es una tendencia estructural, pero gradual. Gran parte del descenso reciente se explica por efectos de tipo de cambio, no por venta activa de dólares.
¿Cuánto oro tienen los BRICS?
Conjuntamente, los BRICS poseen aproximadamente el 20% de las reservas oficiales de oro del planeta, más de 4.000 toneladas. Rusia (~2.335 toneladas) y China (~2.305 toneladas) concentran cerca del 74% de las reservas del bloque.
¿Qué proyección de precio tiene el oro para 2026?
JPMorgan proyecta hasta 6.300 dólares por onza, UBS apunta a 5.900 dólares, ANZ eleva a 5.800 dólares su objetivo para Q2. El consenso se sitúa en el rango de 4.500 a 6.300 dólares para final de 2026, dependiendo del escenario macroeconómico y geopolítico.
¿Cuál es el mayor riesgo para esta tesis alcista del oro?
Un giro restrictivo inesperado de la Reserva Federal, una apreciación súbita del dólar, o una reducción del riesgo geopolítico (tregua sostenida en Oriente Medio, desescalada arancelaria) podrían provocar correcciones significativas. La volatilidad del oro en 2026 se proyecta mayor que en décadas anteriores.
¿Cuánto oro debería tener en cartera?
Depende del perfil y horizonte. Morningstar sugiere no superar el 15% como regla general. Un rango razonable para carteras balanceadas: entre 5% y 10%. Los inversores con mayor tolerancia a la volatilidad o con tesis macroeconómica bajista sobre el dólar pueden justificar asignaciones superiores, pero siempre dentro de un marco de diversificación.
Conclusión: ni apocalipsis del dólar, ni negación del cambio
La historia que cuentan los datos de 2026 es más matizada que los titulares. El dólar no se derrumba, pero pierde cuota lentamente. Los BRICS no tienen una moneda común, pero sí un prototipo técnico funcional respaldado en oro y una infraestructura de pagos alternativa con crecimiento sostenido. Los bancos centrales no están vendiendo dólares masivamente, pero sí acumulan oro a un ritmo sin precedentes. Y el oro cotiza en máximos absolutos sin que la demanda oficial se detenga.
Para el inversor, la conclusión útil no es elegir bando entre "el dólar va a morir" y "no pasa nada, nada cambia". Es reconocer que estamos en una transición lenta hacia un sistema monetario más multipolar, con oro jugando un papel creciente y con instrumentos alternativos al dólar ganando tracción —aunque sin desplazarlo—. En ese escenario, una cartera diversificada que incluya oro, exposición a mercados emergentes seleccionados y activos no correlacionados como Bitcoin está mejor preparada que una cartera 100% denominada en dólares estadounidenses.
Como inversores, nuestro trabajo no es predecir el momento exacto en que "The Unit" alcance escala operativa o el dólar pierda su estatus. Nuestro trabajo es construir carteras que sobrevivan a múltiples escenarios. Y los datos de 2026 sugieren que ignorar el oro y la desdolarización ya no es una opción prudente.
Este artículo tiene fines informativos y no constituye asesoramiento financiero. Las decisiones de inversión deben tomarse tras análisis personal y, cuando proceda, con apoyo de un profesional.