Tu estrategia gana en el backtest y pierde en real: los 4 costes que nadie simula
Comisiones, horquilla, deslizamiento e impuestos: los cuatro costes que convierten un backtest del 12 % anual en una cuenta real en negativo, y cómo descontarlos.
Una estrategia que en el backtest daba un 12 % anual puede terminar el año real en negativo sin que ninguna de sus reglas haya fallado. No es mala suerte ni es que el mercado haya cambiado: es que el backtest no pagó las facturas. Entre la simulación y la cuenta real hay cuatro costes que casi ningún backtest casero incluye, y juntos se comen buena parte del rendimiento que enseña la curva.
En tu primer backtest en Python vimos cómo una sola línea mal escrita convierte un 1,28 % anual en un 7,10 %. Este artículo es el paso siguiente: aunque el código sea correcto, el resultado sigue siendo optimista si no descuentas lo que sigue.
1. Comisiones: pequeñas por operación, decisivas por frecuencia
Es el coste más obvio y el que más gente sí incluye, aunque casi siempre mal: se descuenta una comisión y se olvida que se paga dos veces, al entrar y al salir.
El daño no depende del importe de la comisión sino de cuántas veces operas. Con una comisión total de ida y vuelta del 0,1 % del capital movido, el coste anual sale de multiplicar por el número de operaciones:
| Operaciones al año | Coste anual en comisiones | Sobre una estrategia que rinde un 12 % |
|---|---|---|
| 12 (una al mes) | 1,2 % | Se queda en 10,8 % |
| 52 (una por semana) | 5,2 % | Se queda en 6,8 % |
| 250 (una al día) | 25 % | La estrategia deja de tener sentido |
De aquí sale una regla poco intuitiva: una estrategia con menos señales suele ganar a una mejor que opere más. Antes de optimizar la señal, cuenta las operaciones.
2. La horquilla: el coste que no aparece en ninguna factura
La horquilla, o spread, es la diferencia entre el precio al que puedes comprar y el precio al que puedes vender en el mismo instante. Compras al precio de oferta y vendes al de demanda, así que cada operación nace perdiendo esa diferencia.
No aparece en el extracto de la cuenta y por eso casi nadie la descuenta. Y el error habitual es peor todavía: el backtest usa el precio de cierre, que es un precio medio que no estaba disponible para nadie.
- Acciones grandes y muy líquidas: la horquilla es mínima y se puede aproximar por el 0,01-0,05 % del precio.
- Empresas pequeñas o poco negociadas: puede superar el 0,5 % y en algunos casos el 1 %. Es donde más estrategias mueren.
- Fuera del horario principal: se ensancha mucho. Si tu sistema opera en la apertura o el cierre, hay que medirlo, no estimarlo.
3. Deslizamiento: la diferencia entre el precio que decides y el que consigues
El backtest asume que la orden se ejecuta al precio exacto que marcaba la señal. En la cuenta real pasa tiempo entre que la señal se genera, la orden sale y el mercado la ejecuta, y en ese intervalo el precio se ha movido. Esa diferencia es el deslizamiento.
Es el coste que más varía y el más ignorado, porque depende de cosas que el backtest no modela: la volatilidad en ese momento, el tamaño de la orden y el tipo de orden que uses.
La asimetría es lo que hace daño: el deslizamiento no se reparte a partes iguales. Las estrategias que compran cuando el precio sube y venden cuando baja —es decir, la mayoría de las de seguimiento de tendencia— entran sistemáticamente peor de lo que simulan, porque operan justo cuando el mercado se mueve deprisa.
4. Impuestos: el coste que depende de tu país, no de tu estrategia
En España, las ganancias patrimoniales tributan en la base del ahorro por tramos que en 2026 van del 19 % al 30 %. Lo relevante para un sistema cuantitativo no es el porcentaje, sino cuándo se paga: cada operación cerrada con ganancia consolida una plusvalía y esa plusvalía tributa en el ejercicio, aunque reinviertas el dinero al día siguiente.
Una estrategia que rota mucho paga impuestos todos los años sobre las ganancias del año; una que mantiene posiciones difiere ese pago y el capital sigue componiendo mientras tanto. A igualdad de rentabilidad bruta, la de baja rotación termina con más dinero. Es también el motivo por el que merece la pena conocer las estrategias de compensación de pérdidas.
Esto es información general sobre el funcionamiento del impuesto, no asesoramiento fiscal: cada situación personal es distinta.
Cómo descontarlo todo en el backtest
No hace falta un modelo sofisticado. Con restar un coste fijo por operación ya cambia la conclusión de la mayoría de los sistemas:
- Aplica el coste al entrar y al salir, no una sola vez.
- Suma comisión y horquilla en un único porcentaje por operación. Para acciones líquidas, un 0,1 % de ida y vuelta es una estimación prudente y realista.
- Añade deslizamiento según la volatilidad, no un valor fijo. Una aproximación razonable es un pequeño porcentaje del rango diario del activo.
- Usa el precio de apertura del día siguiente a la señal, no el cierre del día de la señal. Es la corrección que más acerca el backtest a la realidad.
- Repite el backtest con el coste al doble. Si la estrategia sigue siendo rentable, es robusta. Si se desmorona, no dependía de la señal: dependía de no pagar.
La prueba que de verdad importa
Hay una comprobación que resume todo lo anterior y que se hace en cinco minutos: duplica todos los costes y vuelve a lanzar el backtest.
Una estrategia sólida pierde rentabilidad y sigue en pie. Una estrategia que solo existía porque la simulación era gratis se convierte en plana o negativa. La mayoría de las estrategias que la gente lleva a real por primera vez son del segundo tipo, y el coste de descubrirlo con dinero es mucho más alto que el de descubrirlo con una línea de código.
Si te ha pasado —o si sospechas que te va a pasar— es exactamente lo que trabajamos en el curso de trading cuantitativo: construir sistemas descontando costes reales desde la primera línea, validarlos fuera de muestra y saber distinguir una estrategia robusta de una curva bonita.
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Escrito por
Nicolás ArvenAnalista independiente de mercados, inversión y estrategia bursátil en Alternativa Bursátil.
Nicolás Arven es analista independiente de mercados, inversión y estrategia bursátil en Alternativa Bursátil. Su enfoque combina análisis macroeconómico, lectura de mercado, gestión del riesgo y criterios de inversión a medio y largo plazo.
Este contenido tiene fines exclusivamente informativos y educativos. No constituye asesoramiento financiero personalizado ni recomendación de compra o venta de activos. Toda inversión implica riesgos y puede generar pérdidas.